

“El tiempo no existe”. Hay que reconocer que la afirmación es tentadora y provocativa. La misma negación con arreglo a la existencia del tiempo tiene posibles interpretaciones y no es desde luego una cuestión novedosa.
Nos remontamos a problemas ya planteados por los griegos, cuyos casos más conocidos son las denominadas paradojas de Zenón de Elea, planteadas en función de la forma de comprender los límites matemáticos del conocimiento que se puede obtener del universo.
Mi punto de vista crítico parte de la idea de que el tiempo existe y es tangiblemente relativo a la existencia del espacio, es decir, el tiempo es el límite definido entre intervalos espaciales. Por ejemplo, imaginemos el método que se utilizaba para representar imágenes en movimiento antes del nacimiento de técnicas más avanzadas para hacerlo: mostrar una misma imagen ligeramente modificada a cierta velocidad. La velocidad de actualización de nuestros ojos al enviar datos a nuestro cerebro tiene una tasa de transferencia menor que la actualización de los mismos en el soporte (ya sea de papel, electrónico o de cualquier otro tipo), de manera que tenemos la ilusión de que se mueve, bi o tridimensionalmente.
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Si trasladamos esta situación a la ecuación de la onda de Schrodinger para el caso más simple (partícula en una caja/pozo de potencial medido), obtenemos una partícula unidimensional, un punto matemático (idealmente existen, y físicamente se podría comparar con cierto tipo de quarks límite) que se desplaza entre dos puntos de forma que entre los dos límites, p ej.: 0 y “a”, su potencial es igual a 0 y la probabilidad (el cuadrado de la función) es diferente de 0. Diríamos así que todo el intervalo, sin incluir los extremos, es 1, por lo que en un subintervalo será diferente de 0 y su función de onda también. Como conclusión: esa función de onda no es nula.
En ese intervalo (0 -”a”) se produce un movimiento constante de la partícula. Si no definiéramos el tiempo como variable, ¿como sabríamos en que “instante” (aunque la nomenclatura sea relativa al tiempo entendámosla según la ausencia o negación de la existencia del mismo) se encuentra? Sería su posición relativa la que nos facilitaría esa información, por lo que el tiempo no es más que una forma de clarificar la comprensión del espacio.
Este aspecto, muy probablemente, viene definido por las implicaciones biológicas de la necesidad del tiempo para el desarrollo y comprensión del entorno desde los organismos primitivos, cuyo ciclo biológico los limita a cierto tipo de comprensión temporal simple basada en los procesos celulares, hasta organismos pluricelulares más evolucionados que tienen mayor comprensión del entorno, y capacidad de actuar sobre él.

Es decir, negar la existencia del tiempo de forma categórica es absurdo. Negarla parcialmente para realizar la unificación es factible ya que simplifica el proceso. En todo caso, según los teóricos del Big-Bang, la ausencia del tiempo se ha dado únicamente en un instante en la historia del universo, a saber, antes de producirse la Gran explosión, cuando la condensación de la materia y todo lo definible se encontraba en un mismo espacio. Un mismo espacio definido a su vez en función de una esfera de volumen cuya densidad explica que la expansión del universo desde aquel momento es el origen de las diferentes fuerzas fundamentales y el origen del entorno temporal.
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Hola Luis! Cuanto tiempo! me alegra ver que sigues en la brecha…espero que todo te esté funcionando super bien!
Con respecto a lo que comentas en este post, debo confesar que se me escapan muchas de tus argumentaciones. Me ha sorprendido, no obstante, comprobar una vez más que no sé si existirá o no el tiempo, pero que la sincronicidad sí existe. Te lo digo porque justamente ando yo revuelta en disquisiciones sobre este tema (siempre en mi versión amateur y de andar por casa, sin ningún fundamento científico. Sé que te desagrada, pero a falta de otros conocimientos pues le doy a una mezcla chunga de imaginación y lógica femenina, jajaj). Total, quería hacerte una pregunta. Bueno, dos. La primera ¿has visto el documental titulado “¿y tú qué sabes?” ? En caso afirmativo ¿Qué opinión te merece?
En fin, un gustazo saludarte desde la distancia. Nos hablamos en una de esta al oído ¿ok?
Besos,
Núria