La verdad y el poder en Foucault

Desde Platón, la problemática de la verdad ha sido analizada como un atributo del discurso, como el fruto de una justa conexión entre los signos lingüísticos y las esencias de los objetos. Toda la filosofía analítica sienta sus bases en esta idea de la verdad. Razón por la cual, a finales del s. XIX y a lo largo de todo el s. XX, la filosofía del lenguaje ha llegado a intoxicar todos los centros de la reflexión filosófica.

Pero tanto para Nietzsche como para Michel Foucault, la verdad no puede ser analizada como una relación (sea de correspondencia, como propone Descartes, o de coherencia, como propone, entre otros Davidson), como algo que resulta de la conexión entre las palabras y las cosas; como algo generado por y para la conciencia como mediadora entre el orbe lingüístico y el ontológico. Foucault deja de lado los estudios de la conciencia como generadora de conocimiento, concebida como una investigación de un sujeto trascendental, propia de las filosofías fenomenológicas y de los utópicos modelos marxistas. Para Foucault, la verdad, más que estar en relación al juego de los signos y de las significaciones, más que depender de los órdenes de las denotaciones externas del discurso que modifican las enunciaciones, tiene que ver con una política del enunciado.

 |

 

 

Michel Foucault (1926-1984)

|

La verdad no depende tanto de un “cambio de contenido” (refutación de antiguos errores, formulación de nuevas verdades), no es tampoco una alteración de la forma teórica (renovación del paradigma, modificación de los conjuntos sistemáticos); lo que está en juego, es lo que rige los enunciados y la manera en la que se rigen los unos a los otros para constituir un conjunto de proposiciones aceptables científicamente y susceptibles en consecuencia de ser verificadas o invalidadas mediante procedimientos científicos. Problema en suma de régimen, de política del enunciado científico. En este nivel, se trata de saber no cuál es el poder que pesa desde el exterior sobre la ciencia, sino qué efectos de poder circulan entre los enunciados científicos, cuál es de algún modo su régimen interior de poder o cómo y por qué en ciertos momentos dicho régimen se modifica de forma global, ideas estas tratadas en su famoso texto Verdad y poder

Para Foucault, la verdad no puede ser analizada por una disciplina tal como la dialéctica o la semántica, simplemente porque la verdad no está en el mismo nivel que la lógica o los significados, sino que más bien se remite a un análisis de la “relación de poder”. Entenderíamos así la verdad como “el conjunto de reglas según las cuales se discrimina lo verdadero de lo falso y se ligan a lo verdadero efectos políticos de poder”. Todo depende, en ultima instancia, de los sistemas de enunciados de poder, cuya tarea es decidir qué es lo verdadero y qué no lo es.
 
No es una cuestión de disputa epistemológica de las teorías científicas, sino que es, en definitiva, un problema de régimen discursivo. Y esto no conlleva un análisis epistemológico sino una analítica del poder. El poder, según el autor de La voluntad de saber, se caracteriza por dos funciones principales: por un lado, la exclusión; y por otro, la engendración. En cuanto a la exclusión, el poder tiene la propiedad de negar, de prohibir, de excluir, de ocultar. Mientras que en la engendración el poder produce, y, en efecto, una de las cosas que produce es la verdad.
 
En Cours du 14 janvier 1976, Foucault explica que en toda sociedad:

las relaciones de poder múltiples atraviesan, caracterizan, constituyen el cuerpo social; y estas relaciones de poder no pueden disociarse, ni establecerse, ni funcionar sin una producción, una acumulación, una circulación, un funcionamiento del discurso. No hay ejercicio de poder posible sin una cierta economía de los discursos de verdad que funcionan en, y a partir de esta pareja. Estamos sometidos a la producción de la verdad desde el poder y no podemos ejercitar el poder más que a través de la producción de la verdad”.


El poder necesita de la verdad para que el mecanismo funcione y, a su vez, la verdad produce mecanismos de poder. En conclusión, según Foucault, cuando hablamos de verdad no hay que entenderla como una relación entre signos y objetos, sino como un “conjunto de procedimientos reglamentados por la producción, por la ley, la repartición, la puesta en circulación, y el funcionamiento de los enunciados.”

La verdad queda ligada circularmente a los sistemas de poder que la producen y la mantienen, y a los efectos de poder que la inducen y que la acompañan. La verdad y el poder son inseparables, donde está el uno está el otro, y no pueden existir independientemente.

About these ads

Acerca de Luis Cortés Briñol

Página personal de alguien que dedica una gran parte de su tiempo a observar, leer, escribir y pensar y además considera que algunas de sus inquietudes son lo bastante interesantes como para ser compartidas
Esta entrada fue publicada en Filosofía y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

11 respuestas a La verdad y el poder en Foucault

  1. Excelente artículo filosófico.

    No coincido plenamente con la idea de Foucault, pero en base su pensamiento y el de los antecesores, podemos elaborar nuevas perspectivas del conocimiento de la verdad.

    Un saludo.

  2. Máximo,

    Creo que se trata, al pensar a nuestros pensadores, justamente de eso, de elaborar nuevas perspectivas de observación. Nuevas y nuestras, es decir, propias.

    Michel Foucault ha sido fuertemente criticado y muy discutido. Eso llena de interés su lectura. La obra del que fue en su momento afín al estructuralismo -para alejarse después de esta corriente- toca materias, desde la historia de las ideas hasta la sociología pasando por la psiquiatría, que yacen inmersas en nuestra cotidianeidad social posmoderna. Sus trabajos sobre la función política de los centros penitenciarios es un sugerente punto de partida para debates de rigurosa actualidad.

    Un saludo.

  3. Apañó dijo:

    En definitiva, Luis, ¿qué es la verdad? ¿cómo hallarla?
    El positivismo, la metafísica o la teología han intentado aprehender la verdad inherente a la realidad sin ponerse muy de acuerdo en qué “vías” serían las más válidas para dar con ella.

    La verdad transcendental de Kant, por ejemplo, sería una verdad puesta, o impuesta, por el hombre mismo, ya que se conforma a través del entendimiento.
    La verdad de Kant se apoyaría en la inteligibilidad, en los actos del entendimiento humano, pero obviaría los atributos de la propia realidad.
    La verdad, como producto final de una voluntad de poder, nos remite inevitablemente al vitalismo nietzschiano, éste sí inmerso en las circunstancias de la realidad, como parece ser el caso de la verdad de Foucault.

    Zubiri, en su libro “el hombre y la verdad”, parece “sintonizar” con Nietzsche y Foucault al considerar la verdad como una COINCIDENCIA con la realidad, porque la realidad, tal cual la percibimos, es fruto de la racionalidad, no sólo lógica sino también emocional y volitiva.

    ¿La verdad, por tanto, existe a priori como ente absoluto (real) susceptible de ser aprehendido o es el producto elaborado (normativizado) por la inteligencia humana?

    ¿Tú qué crees?

    Saludos

  4. lidia dijo:

    bueno la verdad que foucault ha sido muy complicado para mi comprenderlo. Perdí un examen por una pregunta de él y luego hable con la profesora y me dijo que para el no hay una verdad construida en la sociedad. ¿puede ser?. mi duda es esa si esta correcto lo que dijo la profesora. porque luego explica el autor sobre dos tipos de verdad interna y externa ¿a que se refiere con eso?. Agradecería respuesta sobre este tema ya que tengo el examen dentro de unas semanas. gracias

  5. Francisco Miguel Mostazo Álava dijo:

    Siguiendo con el planteamiento que hace Apañó, al final siempre se llega a la diatriba de si la verdad es una entelequia, una realidad metafísica, una entidad que “está-ahí -a priori” (los guiones son intencionados) y que luego da lugar a determinados juicios, o si la verdad es, en definitiva, fruto de consenso, algo “pactado” de alguna manera desde alguna instancia de tipo social, humano, o como la queramos llamar.

    Desde el punto de vista de la ciencia y el método científico, por lo que yo he indagado, poco o mucho, el problema de la verdad responde más bien al segundo planteamiento, al de considerar la verdad como fruto de cierta convención o “contrato” valga la expresión, para entenderse en el ámbito del conocimiento. Supongo que ello deriva de la misma naturaleza del método científico en su vocación de replicabilidad, reiteración, repetición, etc…de los resultados experimentales para llegar a unas conclusiones ciertas.

    Optar desde la ciencia por el primer planteamiento sería tanto como aceptar los postulados de la metafísica o la teología. pero no olvidemos dos cosas:

    1ªCada vez más la ciencia y la fe se van encontrando y poniendo de acuerdo en muchas de sus argumentaciones y pesquisas, e incluso yo diría que en los métodos, de tal modo que el método científico se llega a poner en jaque incluso desde la propia ciencia (más bien, desde la filosofía de la ciencia).

    2ªLa ciencia también es una forma de poder…, con lo que de algún modo estamos como al principio…

    Supongo que con lo dicho abro demasiados frentes de debate a la vez, pero eso es bueno.

  6. Eduardo José Alvarado Isunza dijo:

    ¿Y lo que aquí se dice es una verdad o es un discurso con pretenciones de verdad? ¿Y si la verdad es solamente un enunciado producto del poder, entonces no existe la verdad sino discursos acerca de la realidad? ¿Esto no lleva a suponer que entonces quien ejerce el poder lo hace porque sigue su verdad y quienes se le oponen carecen de verdad? ¿Si no hay verdad, como tal, entonces sólo hay discursos? ¿Luego entonces, esto es totalmente una fantasía?

  7. Eduardo José Alvarado Isunza dijo:

    Si nada es verdad ni nada es mentira y todo es según del color del cristal con que se mira, ¿entonces cómo saber si Foucault hablaba con la verdad o sólo se tiró un discurso acerca de la verdad?

  8. Eduardo José Alvarado Isunza dijo:

    Creo que la verdad puede ser esto:
    1. Nominal: se dice de la cosa exactamente lo que es la cosa. V. gr.: cuando digo la palabra “vaso” debe referirse exactamente a ese objeto.
    2. Lógica: el método aristotélico sobre los principios de identidad, no contradicción y tercero excluido.
    3. Científica objetiva: relación entre dos variables.
    Si esto no es así, sólo estaríamos ante un enorme vacío humano, en donde sólo elaboramos discursos como castillos metafóricos, pero al final de cuentas el poder en su dimensión “negativa” seguiría resollando ahí.

  9. Eduardo José Alvarado Isunza dijo:

    Ejemplo: Siendo niño me aplicaron las vacunas contra la viruela y la poliomielitis. Yo no he contraído ni la viruela ni la poliomielitis. Sin embargo, esto es puro discurso. ¿De verdad?

  10. Francisco Miguel Mostazo Álava dijo:

    Desde el momento en que no tenemos certezas absolutas, muy probablemente nos estamos moviendo en el terreno de la convención, pero eso es positivo porque es lo que hace avanzar al pensamiento. Es importante cuestionárselo todo, para mantener la pregunta, las preguntas, en constante renovación. En filosofía, más que buscar respuestas, hemos de buscar las preguntas adecuadas, que al no saber cuáles son, también nos llevan a preguntar sobre las preguntas. El pensamiento es eterna pregunta, estar siempre de paso. Quizá la única verdad sea la propia y eterna pregunta por la verdad que nunca se contesta, pues en el momento en que quede contestada, difícilmente será verdad. Quizá la naturaleza de la verdad sea ser pregunta constante, y que en la misma pregunta o en el hecho de preguntar esté ya implícita la respuesta, su esencia como tal verdad.

    En fin, me va subiendo la fiebre…

  11. pedazosderealidad dijo:

    Desde esa perspectiva, decir que el ser humano requiere oxigeno y agua para vivir no es una certeza ni una verdad, sino una convención. Igual vale para decir que el ser humano sólo aprende a hablar o a caminar en sociedad.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s