Mentira en “Madame Bovary”

La novela de Gustave Flaubert (Francia, 1821-1880) Madame Bovary (publicada en 1857) contiene sabias lecciones (como toda gran creación) hábilmente ocultadas en forma de diálogos de apariencia ordinaria. Uno de los pasajes más memorables y de mayor alcance, encierra la verdadera moraleja de la novela.Cerca del fin de la magistral historia, la vida de Emma Bovary se derrumba en una espiral hacia la nada, hacia lo profundo. Una escena significativa nos refleja la vida de la protagonista, aquello que ha aprendido en el pasado, y deja tras de sí una dura conclusión: ¡todo era una mentira! La línea inquieta al lector. Flaubert busca esa inquietud.

 G. Flaubert

Emma recuerda su pasado, una época en la que era una mujer más inocente y despreocupada. La vida ordinaria de una estudiante en un convento, no impidió vencer las aburridas tardes gracias a las historias de amor que florecían esperanzadoras de entre las páginas de las novelas románticas que cayeron en sus manos. Así quería Emma que discurriesen sus amoríos. Pero la imaginación, lo sabía bien el neurótico de Gustave, es culpable a menudo de las ideas que se implantan expectantes en nuestra cabeza. La señora Bovary refresca, para consolarse, los escasos momentos bellos en su vida: pasos bailando vals, rostros de fogosos amantes, etc. Al hacerlo se da cuenta de lo que ya sabía: no es feliz. Nunca lo fue. “Cada sonrisa ocultó un bostezo de aburrimiento…”. La sangre se envenena con cada sensación: tristeza, cólera, traición…

Ésos tres elementos tienen una capital relevancia en la obra, junto a la ironía propia de los románticos (Flaubert, a su modo, lo era), aferrados a unos sueños aun sabiendo que nunca se cumplirán. Emma no ha aprendido a aceptar la realidad; imagina al hombre de sus sueños, pero no aprende. Conservar las fantasías no es un crimen en sí mismo. El problema es que ella sabe que sus anhelos son inalcanzables y vanos.

Una de las aserciones más profundas de Flaubert en el libro es que la realidad tiende trampas insospechadas, allí donde bien habitan la falsedad y el engaño. Quizá su autor cargase con la incipiente decepción de la mentira antiburguesa, burlándose con cinismo de quienes todavía confiamos en las personas que nos rodean. La mentira se convierte así en un mecanismo de satisfacción frustrado, trágico hasta el extremo, que no libra de infelicidad pero permite abrirse camino entre la rica vegetación de un bosque estereotipado.

Definitivamente, una moraleja digna que realza la significación y el contexto de la novela: ¡Todo era una mentira!


3 comentarios en “Mentira en “Madame Bovary”

  1. Hola Luis->>>

    Destaco dos extractos de este gran post, que por cierto, estaré ya linkeano en el mío de Mme Bovary:

    “La señora Bovary refresca, para consolarse, los escasos momentos bellos en su vida: pasos bailando vals, rostros de fogosos amantes, etc. Al hacerlo se da cuenta de lo que ya sabía: no es feliz. Nunca lo fue. “Cada sonrisa ocultó un bostezo de aburrimiento…”.

    > Exactamente , Emma se dirime entre el ser y el desar, en un péndulo oscilante de deseo y proyección, que siempre e inevitablemente, termina por renegar de un tiempo pasado, que en este caso, refutando a Manrique: “Nunca fue mejor”…

    “La mentira se convierte así en un mecanismo de satisfacción frustrado, trágico hasta el extremo, que no libra de infelicidad pero permite abrirse camino entre la rica vegetación de un bosque estereotipado”.

    > Detaco la dupla de palabras asociadas que establecés. “satisfacción frustrada”, justamente el corolario es una vida burguesa estereotipada e histérica … En cierta medida el carácter “livianamente efímero” de la vida de Emma sería una fotografía instantánea/ impresionista de un alma expresionista en ciernes…

    Un abrazo y se agradece la referencia, muy bueno este post, Luis…

    Aquileana :)

  2. “Livianamente efímero” es una preciosa expresión, Aquileana.

    Se puede decir que con esta novela nace un gran realismo francés que habrá de consolidarse con otras grandes obras de la literatura europea.

    Para quienes este blog leen, enlazo, ahora yo, el artículo que Aquileana escribe sobre la misma novela. Tras la agradecida sinopsis, comenta la obra y cede paso a varios extractos de la misma, por cierto bien elegidos.

    También podéis descargar la novela, si por alguna fatalidad de la vida no la hubiéreis leído, a través de la dirección que nos facilita.

    El enlace y gracias:
    http://aquileana.wordpress.com/2008/03/24/gustave-flaubert-madame-bovary/#comment-2042

  3. Pingback: Madame Bovary tiene sitio en Internet « Luis Cortés Briñol

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