Muere J. D. Salinger, icono recluso del siglo XX

|

Hace poco menos de un año dediqué un artículo (titulado Salinger, el escritor en la sombra) al excéntrico autor de El guardián entre el centeno, el esquivo J. D. Salinger. Ayer, leyendo The New York Times, me enteré de su muerte, sucedida el pasado miércoles, 27 de enero de 2010. ¡Qué cosas tiene la vida!

Según ha informado su agente literario Phyllis Wesberg (Harold Ober Associates), Jerome falleció a los 91 años en su casa de Cornish, New Hampshire (EEUU) por causas naturales, tras un rápido deterioro de su hasta entonces fuerte salud. Según ha señalado Wesberg, el escritor se había roto una cadera el pasado mes de mayo y se había recuperado bien, aunque que su salud se deterioró a principios de año. “No sufrió ningún dolor en el momento de su muerte”, ha añadido la representante mediante un comunicado de prensa, en el que también ha subrayado el deseo del autor de llevar una vida apartada y “defendiendo su privacidad a toda costa”. Salinger, considerado uno de los escritores estadounidenses más influyentes surgidos tras la Segunda Guerra Mundial, dio la espalda al éxito y la adulación, viviendo los últimos años en una reclusión elegida por él mismo.

|

Muere J.D. Salinger, autor de 'El guardián entre el centeno'

Una de las pocas imágenes que se conocen del escritor. En la imagen, Salinger agredía a un periodista, en la década de 1980

|

“Salinger subrayó que estaba en este mundo, pero no era parte de él”, ha explicado la representante, que también ha señalado que su espíritu está con su familia “y con aquellos que él amaba, independientemente de que fueran figuras históricas, religiosas, amigos personales o personajes de ficción”. Wesberg ha añadido que al autor “le echaran de menos los pocos que consideraba cercanos y los muchos lectores que amaban su escritura”.

Lo cierto es que cuanto más se obsesionó con su privacidad y su reclusión, tanta más expectación generó en el mundo de la prensa literaria y generalista y más famoso se hizo. Su neurosis llegó a puntos lamentables, pasando largas temporadas sin salir de casa y añadiendo –progresivamente y a escondidas- más metros de cerca de alambre para evitar la “proximidad de otros seres humanos ajenos a su vida”. A partir de la publicación de una fotografía suya en la portada de Time, en 1961, se convirtió en una suerte de deporte periodístico enviar a reporteros a New Hampshire, con la esperanza de obtener algún avistamiento en primicia. Poco a poco, el joven Salinger, de cara larga, triste y profunda, de mirada conmovedora, se fue transformando en un ser demacrado y gris, cual rostro en la pintura de El Greco. “Pasó más tiempo y energía evitando el mundo -leí hace poco- de lo que la mayoría de la gente hace en abrazarlo”.

La familia de Salinger, señala el comunicado, “pide respeto hacia él, su trabajo y su privacidad, así como la de la familia, en términos individuales y colectivos”. A pesar de todos sus esfuerzos, Salinger es ya un mito. Un mito de cuya obra más famosa se venden cada año 250.000 ejemplares. The catcher in the rye ha pasado del puesto 565 de venta en Internet –según la famosa lista Amazon- a situarse entre los diez títulos más vendidos del mundo, durante las 24 horas siguientes tras conocerse el fallecimiento de su autor, quien se ha llevado consigo sus secretos. Definitivamente, Holden Caufield está ahora más vivo que nunca.

|

6 comentarios en “Muere J. D. Salinger, icono recluso del siglo XX

  1. Gracias Apañó. En efecto, Wittgenstein también fue un ser atormentado y neurótico. Bien valdría la pena tratar a tan insigne personaje en otro artículo.

    Judío, mucho creo acertar si digo que quien va a descansar, y mucho, es la familia de Salinger. No debía ser fácil convivir con él.

    Un saludo a todos.

  2. También recibí la noticia del NY times la mañana siguiente a su muerte.
    Durante la jornada de trabajo pensé en los patos de Central Park “y todo eso”.
    A la noche, releí esta gran obra.
    Salinger, pese a su fuerte carácter y aislamiento, ha enseñado mucho a sus lectores.

    Un saludo. Gran bitácora.

  3. Dicen que “El guardián entre el centeno” es el libro de cabecera de muchos psicópatas. ¿Será cierto o lo dicen porque vieron al asesino de John Lennon, Mark David Chapman, enfrascado en su lectura sin pestañear siquiera junto al cadáver aún caliente del ex-beatle?. ¿Mito o realidad?.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s